19.10.09

Ahora resulta que mientars me tardo... pretexteo!

Se que no he posteado hace meses. También sé que vieran ustedes que si que tengo material, pero me mandé una tremenda cagada en eso a lo que llaman “vida cotidiana” y sacazpuach! Debí haber sido más cuidadosa y no tan impulsiva y bla bla bla (cosas que me diría alguien como mi padre).

Pero en fin, el caso es que tengo un par de temas sobre el papel, chingones y MUY poco profundos, pero ando tan tan en el piso, que ahora no me da la concentración para acabar lo que empiezo. Lo único bueno, es que como tampoco posteo nada que vaya a salvar la paz mundial, no pasa nada.

Lo que sí, es que estaba en mitad de mi auto drama donde me ENCANTA auto compadecerme y además crearme eso miles de males físicos, como joderme a cachos completos la espalda, nuca, etc. (todo nada mas de tensión)… sumado a que a mi compu personal le dio por crashearse a medias, y que además a mis amigos también les pasan cosas complicadas y así, cuando llega a mis manos una joya cabrona. Un documento de esos a los que les llaman “novelas gráficas”, pero que es en realidad una cascada de imágenes espectaculares, que te invitan a agarrar los carboncillos y un par de acuarelas, y darle pesado a dibujar.

Aparte, como los días han estado de “clima cama”, sumado a que el tubo me jodió medio fin de semana, el estrés me mandó a bajarle el nivel de corredera, y una suma de otras cuantas cosas… pues la neta es que me devoré el librito y no mamar!

Estoy enamorada de una historia que corre a lo largo del Thames, y que… bueno, así cómo suena de raro, me cae que hasta querría ser partícipe de la historia (negra negra negra). Pero el punto es que en la contraportada (y chingón que esté ahí, tan a mano), aparecen unas descripciones de personajes y de la historia que… (cara aquí de su servidora: Babeando)

Uffffffffffff!

Y bueno, aquí les dejo una mini mini probadita de semejante cosa:

“...can´t forget her. The memory of her love consumes his days and haunts his dreams.”

El sábado me salí de la cama a medio día (luego de una mañana de leer) que vivo en un Londres frío y oscuro, donde ella no siempre fue ella, él es un personaje, y además, creo que ya solo me quiero dedicar a dibujar y a volar entre historias que terminan por hacerme sonreír.

Tell me dark

Y no me cuentes de nada más en lo que emprendo la caminata rumbo a esa tierra donde comeremos un poco de shakti pa.

21.8.09

Una más de mis neurosis más pura "1"

De las cosas que más me gusta que se hagan en “versión de bajo presupuesto” y no en la original, es esa de peinarse con una cola de caballo muy, muy relamida (si se puede hasta con gel). Y en lugar de ponerse el listón a juego con los zapatos, el bolso y el cinturón. Se amarran una agujeta o cualquier cosa que le haga de lacito, pero nada más para que se “tape” la liga con la que se peinaron.

Mi estupidez es muy grande, pero esto si, que nada más no lo puedo entender.

Sabor a nube o a mi qué!

= No me importa como huelen, yo lo que quiero es conocer el sabor de las nubes =

Papelitos encontrados "7"

Me asaltaron a mitad de la noche con una dosis de lo que yo necesitaba.

¿Será cierto o será auténtica necesidad inventada?

El caso es que ahí estaba, y mi aburrimiento se ahogó en un hoyo de olvido.

Hoy evoco el evento y sonrío.

Fue tierno, estuvo lindo.

Te debo una y tu, me debes un beso!

Papelitos encontrados "6"

Me quedé sola y como esperando. Estaba en medio de ideas y de una cama elástica entre frazadas y sonrisas.

El tiempo corría y mis minutos se llenaban de misterio. Un tanto de miedo.

-Quiero respirar y mirar-

Cuando miré, no había nadie, sólo el sonido del motor de un taxi.

Papelitos encontrados "5"

Y fue así como un hombre que tenía tatuada una lágrima en la mejilla, miraba por la ventana, y de pronto… se equivocó.

Papelitos encontrados "4"

Un saxofonista va caminando. Las sombras son largas y se distorsionan en su camino.

El balcón está cerrado, y dentro, ella está dormida.

El tiempo pasó. Las manecillas nunca se detuvieron. Un sonido acompañaba a la soledad en la calle.

No era un ojo, no era un labio.

Era todo y no era nada. Era un sueño.

¿Dónde está lo desleal?

… Ella despertó.

8.7.09

De a litros

En la vida hay cosas que a uno le gustan cabrón.
Digo, también hay un titipuchal de otras que te amargan de mala manera la existencia… Pero la pura verdad ¿Quién quiere andarse fijando en esas?

Safo!

Así que más bien hay que enfocarse en lo que a uno realmente le gusta, le da placer, te hace sonreír, y hasta sentir rico.

Mmmmmmm!

Yo soy una más que confesada adicta al chocolate. Chingarme una barra (o dos, o tres, o más de medio kilo) de ese manjar, me parece de las cosas más sin igual de la vida.

Además de eso, saltar olas mediano-grandes en un mar a temperatura chingona (dísese del mar de mi pueblo), es otra de las cosas que más me pueden hacer sentir bien.
Meter la mano en los costales de lentejas o arroz, al más puro estilo “Ameli”, abriendo y cerrando el puño y dejando escapar entre los dedos las semillas, dejando que estas me den una especie de masaje. Puts! Ni como describir la emoción.

Como casi cualquier ser humano de más de (¡¡¡Ya no sé ni cómo a qué edad se empieza con esos placeres!!!)… la edad que a cada quien le pasa, soy muy fan de los atascones de besos. Si, si, de esos que tienen hasta choque de dientes, mordida de labio y quien quita y hasta babeada chorreante por el cuello. Y que cuando termina, tienes o por lo menos sientes, que todo el borde de la boca está irritado.

Otra de esas cosas que me dan un placer infinito, es el olor a la cáscara de limón, o de casi cualquier cítrico. Mmmmmmmmm! Acidito, fresquecito, mmmmmmm!

Hay de placeres a placeres.

Lavarse los dientes es uno de esos placeres cotidianos que, al igual que cepillarse con tantita fuerza el pelo desde la raíz por las noches, es delicioso. También el aventarse a dormir profundo después de un día de mierda… o por lo menos después de haber tenido varia actividad y que las piernas ya están acabadas.

Comer cuando te estás partiendo de hambre, y el humor ya empieza a correr peligro de desaparecer, es otra de esas sensaciones dignas de ser nombradas.

Pero la neta, una de las que mas, mas, mas, mas, mas, mas cabrón me gustan, es la de hacer pipí. Creo que lo que hace que me despierte de buen humor, es que siempre mi primer actividad es correr a hacer un pis. Uffffffffff! eso si se siente rico, rico.
Qué tal cuando te bebiste más de dos vasos de algo líquido a la hora de comer (y no hablemos expresamente si fue agua de Jamaica), luego, postreaste con un esspreso y por último, te vas a meter al cine… como a media película, la vejiga empieza a incomodar, y ya para cuando salen los créditos, tienes que pararte y caminar “apretadito” o casi, casi de brinquito, para que no se te salga el primer chisguete.
Llegas ya sudando al baño más próximo y ¡hummm! como que hasta se tarda en salir la carga.

Jijos!

Una vez terminada la acción, sientes una relajación como de algo muy cabrón. Es un descanso profundo, que viene de las entrañas y que te hace respirar profundo mientras te terminas de abrochar el pantalón. Después de un evento como ese, ya te pueden incluso dar una mala noticia sin que, siquiera, creas que te puede dar un infarto o algo semejante.

La verdad, he sido estreñida tooooda mi vida. Seguro cuando muy bebé, escuché a alguno de mis padres decir que los pañales costaban una lanota, o algo así, y paf! desde entonces solo visito el baño para placeres “pisicientos”, y suelo evitarme la vergüenza de decirle a quien espera afuera - Aguanta para entrar - y ponerme toda roja. Pero si admito que daría mi reino por ser más constante en ese otro tema.

Creo que gracias a mi estreñimiento, a mi mal gusto para hablar de cosas asquerosas y a la eterna comparación que existe entre el placer de hacer un pis, y el tormento que es esperar por hoooooras para que no salga nada, es que uno de mis temas favoritos, es hablar de caca.

Pero en fin, esta vez nada más quería comentar mi punto sobre los placeres. Sobre todo en el caso del de hacer pipí y tooooodo lo que rodea a este.
Alguien sabe más o menos cuanto pis hacemos por vez?
Siempre siempre, siempre que voy al baño pienso eso. Estoy medio obsesionada con saber de a cómo toca lo que bebes, por lo que sacas. Ya sé, no es en definitiva una duda muy profunda, ni nada sobre un tema que pueda sacar de la pobreza al 3er mundo, o curar el SIDA, pero me vale!
Es una de esas cuestiones que no logro sacarme de la cabeza ni con la edad. Es ya una acción Pabloviana: Meo, pienso en la cantidad ingerida en las últimas horas, y la en ese instante desechada.
Bueno, termino este post porque llevo toda la tarde tomando agua para que se me despegue una espina de nopal que se me clavó a la hora de comida en la garganta… y sólo he conseguido, estarme haciendo pipí, sin que la pinche espina, siquiera se mueva de donde está!

24.6.09

"Café con piernas"

A mi abuelo le dio por morirse ayer. Se rumora que estaba ya muy amolado y que esto le podía pasar en cualquier momento. Pero evidentemente eso, eran cosas que sabían los que estaban a su alrededor. Yo no pertenezco a ese grupo, siempre estuve lejos. Sólo lo conocí en vacaciones, y evidentemente yendo a visitarlo. Nunca le pude mostrar mi juego favorito del parque, o llevarlo a comer unos pastores con harta salsa, evidentemente se murió sin haber paseado por el 2do piso del Periférico (uno de mis recorridos favoritos).

Está cabrón como la muerte nos hace llorar, nos produce sentimientos de dolor, de expectación, de incertidumbre y de miedo a lo que va después de esto que conocemos vida.

Con este abuelo pasan sentimientos raros, porque la neta es que aunque nunca estuvo presente, siempre lo estuvo! Ya que mi mamá es una fanática de él, y siempre nos contaba anécdotas que lo engrandecían. Entonces, como buen héroe, era inalcanzable pero admirado.

Muy raro

No sé qué tan legítimo sea llamar abuelo a un señor que nunca se enteró que tenía nietos si no los tenía enfrente. Por lo tanto, yo nunca fui su nieta. Ese fue un trauma de vida, pero que ya hace algunos años logré asumir y resolver, disolviendo así, el dolor que me causaba el no existir para este tan importante personaje de las historias de mi vida.

Hace un par de semanas, justo en miércoles, tuve la suerte que de churro cuando llegué por la noche a casa, mi familia de allá estaba conectada y en pleno festejo, así que gracias a una cámara de video pude verlo “en vivo”, y no quedarme con la última imagen antes de esa, que tengo de él, que es muy cagada… pero no deja de ser embarazosa (para él) y por la que me quedé con un par de calcetines suyos, ya que si no, iba a tener que viajar con los pies mojados.

En fin, me siento totalmente ridícula de sentir esta pena profunda por alguien que apenas conocí, aunque por otro lado es que me educaron toda la vida bajo el firme juramento que amar y respetar a toda mi familia (los conociera mucho poquito o nada, en vivo y en directo o de a puras habladas, fueran creyentes de cosas que yo ni madres, o aunque no creyeran en verdades absolutas a las que yo sostengo mi vida). Pero no niego que, dentro de todo, lo que más pena me da, es que mi mamá se quedó sin papá. Y eso SI suena culero, ¿a poco no? Neta lo siento jefa, sabes que me encantaría qu elo hubieras disfrutado todo el tiempo, pero ora si que, qué te digo?, entre Pinochet y lo caro de lso pasaje sy lo lejos que se puso Chile del resto del mapa geográfico, pues nada más me da tranquilidad saber que estos últimos años, si lo tuviste mucho más para tí, y espero que ese sea el sentimiento que te quede, y no el de los 80s.

Desde que tengo uso de razón, cada vez que se terminaban las vacaciones, al momento de pasar a la aduana para volver a casa, había que despedirse de los abuelos con un fuerte abrazo, “porque nunca se sabía si esa era la última vez que los veríamos”. ¡Chíngate esa! cuando tienes 4, 5, 8 o 12 años.
Es fuerte la verdad.
Pero varios lustros más tarde, ya uno está más que curtido al pensar en la muerte del abuelo, y creo que es justo por eso, porque llevaba ya varios años haciéndome a la idea de que ahora si “la hora” les estaba por llegar, que me sorprende tener los ojos hinchados y esas ganas de meterme a la cama a dormir sin pensar en nada más.
Creo que hoy es uno de esos días en que, como diría Albert Pla: “Añoro lo que nunca conocí” jejeje

Fueron 30 años de ser extraños, pero también 30 años de ser parientes. Además al Don, le había dado por nacer 60 años menos un día antes que yo, dato estúpido, pero que igual siempre me causó ilusión. Y de hecho admito, que la gente que conozco del 4 de octubre, me da confianza per sé, y ahora que lo pienso, na más conozco hombres que nacieron el 4 de octubre… si algún día enloquezco (ya clínicamente) seguro pensaré que todos tienen parte del espíritu de mi abuelo. Ja ja ja
Ya sé, ese es ya de por sí, comentario de loca!

A lo largo de mi vida no ha habido muchos muertos. Pero siempre que alguien que conozco muere, lo primero que pienso después de toda la parte típica de que no haya muerto con dolor y esas cosas, es que: ¡Por favor NO se me vaya a aparecer como fantasma!

Uta!

Es que vieran lo cobarde que soy!

En fin, tooooodo el choro anterior, es más bien como para rendirle un homenaje, porque de lo poco que lo conocí, una cosa que me quedó muy marcada más allá de que odiaba el color verde (algo que evidentemente no heredé), y que era un maniático de las herramientas (algo que si qué heredé), es que cuando salía del trabajo, se iba a tomar un café a uno de esos lugares que en Santiago se llaman “Café con piernas”.

No tengo idea si lo hacía siempre, o sólo de vez en cuando. Pero lo que sí, es que una vez cuando tenía como 6 años, fuimos mi mamá y yo a buscarlo al trabajo y luego nos llevó a uno de esos lugares… creo que me sigo riendo de la explicación. Resulta que en esos cafés, las señoritas que atienden usan unas faldas tan pequeñas, que por debajo de las mesas solo se ven piernas, y es por eso que la gente va al “café con piernas”.

Creo que después de aquella visita, hice que me invitara a uno de esos lugares cada vez que lo visité, y en el último viaje, aunque no fui con él, entré igual a uno, con mi hermana y mi mamá, para contarle la historia a mi hermana, y reírnos las 3, de esta especie de chiste provinciano y mocho, pero que en realidad es una joya de la cultura chilena.

En fin, ojalá que el abuelo esté en el lugar que imaginó que iría cuando ya no viviera en este mundo, y de paso espero, que donde quiera que sea ese lugar, le sirvan unas botanitas, unos taquitos de pastor y que de menos se eche un partido donde ganen los Pumas (aunque él ni sepa que existe semejante religión).

17.6.09

Paladar muerto... o extenuado

Rememorando antigüedades que me hacen empapar un kleenex cuando estoy hormonal (que conste que estos días no ando hormonal)…

¿Te acuerdas del “Flotante”?

Mmmmmmm!

Cuando me dejaban, yo lo pedía de coca-cola con helado de limón. Pero mi amiga mblm. Lo pedía de Fanta con helado de vainilla, un auténtico Chemise!
Jajajaja

Siempre quise probar el huevo con mucha cátsup, pero nunca me gustó tanto la cátsup como para hacerle eso al huevo… aunque ahora, ya a varios años de distancia, me arrepiento de no haberlo hecho, pues así que digamos: ¿Qué sabroso le salía ese huevo mañanero preamanecer de desayuno escolar a mi pobre madre en estado de zombi?… pues la neta no era exactamente un platillo!

Pero creo que igual deberían darle un premio a mi mamá, por haberse acercado a la estufa con fuego, en completo estado de dormidés, he incluso haber tenido la destreza para poner aceite y cosas que saltaban y la podían quemar… y salió invicta de años de ese ejercicio dormida. (Felicidades jefa, me cae que tu si eres un ejemplo a seguir y mi paladar un conejillo de indias muy obediente!)
Uno más de esos recuerdos culinarios de infancia, y que no sé porqué hoy se me vienen de a montón a la cabeza, era esa afición por pedir papas y helado simple de Mc Donalds, y comerme las papas fritas chopeadas en el helado. Siempre he sido una chopeadora profesional (es de familia, vieran las cosas que remojaban mis tíos abuelos mi abuela, e incluso mi papá, en tazas de café, café con leche, te y probablemente hasta en jugo), pero creo que las papas fritas de Mac Donalds son TAN saladas y su helado TAN dulce (lo dice alguien que NO conoce la sensación de empalagarse), que la mezcla de ambos, te llevaba al equilibrio perfecto!
Bueno, la verdad es que estoy en plena mudanza, y el haber movido y probablemente visto casi todas mis cosas (miles y miles de madres, madrecitas, cosas, objetos, caca, basura, libros, recortes, platos, sábanas, tapas de tupper sin tupper, y etc) me ha causado mucha morriña y con ella, se han dejado venir varios recuerdos de vida… no todos confesables, no todos comprensibles y mucho menos, todos agradables, pero estoy tan agotada, que creo que quería postear para sacar algo más de mi cabeza, y no andar cargando taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanta cosa más y en general inútil, como las millones de otras que siguen en mi… y en las cajas y bolsas y atados de la mudanza en la nueva casa.

"Ella es bonita"

Esta canción lleva ya un rato (semanas) en mi auto y en mi cabeza. Ya sé que a mi edad las cosas deberían ser distintas... Pero mi edad es tan incierta como las razones por las que deberían ser distintas las cosas.
En fin, aquí les dejo la letra, y es de Natalia Lafourcade, así que la pueden yutubear si quieren oir la verdadera canción y no la versión que se ha creado al leerla aquí, en sus cabezas:
Ella es bonita

¿Por qué será?
Si no lo tienes, más lo quieres…
¿Por qué será?
Cuando lo tienes ya no quieres.

El mundo no entiende de amores ya.
Estoy tan cansada de esperar.
Si duermo, despierto para bailar.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.

¿Por qué será?
Si estoy, tus ojos van de viaje.
¿Por qué será?
No estoy, me ven por todas partes.

El mundo no entiende de amores ya.
Tu madre seguirá escuchando la misma historia en el teléfono…
Si duermes despiertas para pensar.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Y tú no te decides por ninguna de las 2.
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Aunque tiene mal humor,
Aunque no me quiere a mí…
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Ella es bonita.
Aunque no te deja ir,
Aunque no me quiere a mí…
Ella es bonita.

26.5.09

Un enojo sacado como posteo

¿En qué momento pasó el tema de tomarse las vacaciones a ser un motivo de estrés profundo?
Una cosa es que como trabajador asalariado, uno deba responder con toda responsabilidad a sus labores, saber distinguir en qué momento, las fechas son o no favorables para poder tomarse un descanso, y otra cosa muy distinta, es que a uno lo presionen de forma, incluso amenazante para tener que joderse, mal planear y chingarse unos días que quizás, no son siquiera los óptimos para descansar.
Toda la vida el tema de las vacaciones ha sido un momento de reflexión sobre lo que necesita el alma para cambiar de
aires y así, verdaderamente regresar renovada a la vida cotidiana.
Tener los pies ligeros es algo que me ha caracterizado desde siempre y si, lo admito, mientras más lejos pueda ir, pues mejor resultará el sabor de haberme tomado vacaciones.
Hace más de una semana si bien es cierto, se nos delimitaron fechas para elegir una semana de vacaciones ya próxima a un par de compañeras de trabajo y a mí.La verdad es que he estado analizando las opciones que tengo para hacerme un viajecín que valga la pena aunque sea corto, y para eso, antes debo tener conocimiento de mis finanzas reales y de algunas prioridades de la vida cotidiana, que son como masticar chicle y ya!
Pues hoy, he respondido con total honestidad ante un correo de presión, y la respuesta que he recibido, la verdad, aunque gubernamental y de absoluto despliegue de poder, me ha parecido más que certera, una bomba que ha detenido toda idea de plan ante una amenaza.
Puedo aceptar muchas cosas con una sonrisa de lado, puedo tratar de no ser tan crítica ante lo evidente, y además soy, con todo y que no suele parecerlo, bastante “aguantavara” frente a situaciones que, vistas por otros, más que humillantes o de demostración de rango, caen en lo ridículo y lo hasta divertido por absurdo.
Pero lo que si no puedo, es ser presionada para divertirme, para hacer planes de cosas que serán, a lo largo de la vida, lo que si me va dejando un buen sabor de boca, y más, si serán eventos previos a etapas fuertes de trabajo.
No sé, creo que es muy duro el valor que se le da al poder, cuando este sirve para la manipulación de decisiones de carácter mucho más vitales, que un simple capricho envidioso sin venir a cuento.
Lo que si me queda claro, es que una de las cosas que más depresión me pueden causar, es la falta de atención y el respeto a la vida independiente de los otros, de los que tenemos a nuestro alrededor.
Y de ser posible, no pretendo caer en el terror, ante la amenaza que se me ha impuesto esta mañana.

20.4.09

Radioasalto

El caballero Pablito Guinsberg, quien seguro encontrará el verdadero amor el día que se tope a la dama qué de un solo respiro pueda deletrear sin error sus dos apellidos, tiene un porgrama de radio que se dice, es una chulada.

Gracias a cualquier dios misericordioso, en esto del Internet, nadie tiene por qué saber, que el lugar desde el que se transmite dicho programa, es el exéntrico y lleno de incongruencias pueblo que se cree ciudad, llamado Puebla. (Chíngale, mañana despúes de haber escrito semejante descripción de la ciudad con más iglesias católicas (que donde fueran Estadios de los Pumas, otra descripción sería) por metro cuadrado, me cae que amaneceré muerta).

El caso es que cada lunes y miércoles, a eso de las 10 a 12 de la noche por http://www.radioasalto.org/ el muchacho nos ofrece variadísima temática pa escuchar.
Él, es un guapote, detesta visitarme en el D.F. y por eso se hace de novias del interior de la repúdica.


Pero sabemos que lo hace, nada más porque como es un pueblerino, cree que haciéndose el difícil nos va a gustar más.

Ingénuo él!
jajajajaja

16.4.09

Uno de esos reencuentros de antaño

Este es un recuerdo de antaño. Resulta que cuando tenía unos 12 o 13 años, estaba perdidamente enamorada de un tipo que tenía como 19, dueño de una bicicleta tuneada y poseedor de brakets.

Mmmmmmmm!
Esos fierritos en los dientes fueron un fetiche de amor toda mi adolescencia.
También tenía un enorme perro blanco y peludo y su mamá se parecía muy cabrón a Yury.

Obvio el güey estaba “im-pre-sio-nan-te” ante los ojos de cualquier escuinclita de secundaria. Pero ni por error volteaba a ver a ninguna de sus fans, quienes podíamos pasar horas mirándolo hacer acrobacias sobre esa bici rara.

Pues anoche, saliendo muy tarde de la oficina, y con una palidez aun más extrema que la que me caracteriza, voy ya casi llegando a mi calle, indecisa entre chingarme un esquite de la esquina del banco, o por fin animarme a probar las hamburguesas que se ponen en el cruce del Ermita, pero al mismo tiempo haciendo memoria de unos espárragos que tenía en mi refri, cuando escucho que alguien me llama.

- Reputísima madre!- fue lo primero que pensé, - ahora si ya no me salvo y me van a bajar hasta los chocolates sin azúcar que me acaba de regalar mi papá -

Me volteo ya muy dispuesta a ser asaltada, cuando voy viendo a un güey, si bien no de 19, ni con alambres en la boca, ni montado en una bici, pero si con una sonrisa perfecta, parejita parejita, unas canitas irresistibles arriba de las orejas, mal rasurado, con una sudadera morada que le quedaba que ni pintada y si, tenis chingones (Seguro no me fijé en cada uno de esos detalles cuando apenas me di la vuelta. La verdad es que se me frunció desde el ceño hasta el cicirisco en menos de un nanosegundo). Pero el supuesto asaltante, además de no tener cara de “Ya te la ensarté”, sabía mi nombre y me sonrió.
Una vez pasada la taquicardia de ese primer instante, ya mi lenta materia gris hizo conexiones y si, reconocí a aquel amor de principios de adolescencia.

Llevo desde anoche haciendo memoria de su nombre, pero la pura verdad es que creo que nunca lo supe. Seguro le puse un mote referente a su belleza, su bici o su trabajo dental, pero no, na mas no doy con si alguna vez supe cómo se llamaba… Ya para ahora da igual, ¡ya me dijo hasta su 2do apellido!

Si a los 13 me hubiesen dicho que unos añitos después (pocos pocos), ese güey se me iba a presentar, me cae que me hubiera quedado sentadita estudiando muchas más tardes de las que lo hice, en lugar de salir a verlo lucirse en la bici o paseando al perro. Pero como obvio eso si que no lo podía saber en aquella época en la que me acomplejaba que todos los pantalones me quedaran cortos y que usaba agujetas fosforescentes en los tenis y en la cabeza, pues no estudié mucho y no saqué promedio de honor en la secu.

Luego de disculparse por haberme asustado (lo notó por mi cara, no por mi grito) y de acercarse a saludar ya más en forma, me dijo que vive muy cerca de donde estábamos (y por lo tanto, muy cerca de mi casa) y que ya van varias veces que me ha visto pasar.

Nada más de pensar que el güey me reconocía y que me tenía ubicada ya de “mayorcita”, me puse roja roja roja, (como no es mi costumbre) y repasé miles de líneas con las que le podía seguir la plática. Claro, pura mamada, como preguntarle si estudia o trabaja?, o que si es casado?, o si su mamá se sigue pareciendo a Yury?... Lo bueno es que este hombre resultó ser un gran conversador, y me ahorró cagarla buscando un tema ideal.

Por si para este momento del relato, ya están avanzando la historia a cuando terminamos revolcándonos sobre la alfombra de su casa, haciendo innumerables veces el amor mientras se escuchaban los pájaros (y los primeros trailers) del amanecer por su ventana, les mato la idea y les adelanto que NO.

Que ni madres!

Evidentemente si hubo sonrisitas y miraditas de esas que te sacan como un brillito del ojo, pero nada más. El güey está poca madre, insiste que cuando yo tenía como 17 bailamos “matador“ en una fiesta, y que si no me peló más, fue porque yo iba acompañada de alguien más (seguro era mi hermano!).

Por si acaso ya le pregunte si le gusta el té, (Y me dijo que él más bien suele tomar café (Bien! Eso siempre da esperanzas!!!)), opté por no darle mi tradicional papelito de Hello Kitty donde viene casi hasta mi tipo de sangre, pero anotó mi número en su cel. Y quedamos en desayunar donde los chinos una mañana de fin de semana para ponernos al día de lo que han sido las vidas entre los 13 y los…

Espero postear pronto novedades con este reencontrado vecino guapo, que la verdad, nada más de saber que decora el barrio, ya me hace sonreír.
Sí, ya lo sé, es otra anécdota frívola y sin mayor trascendencia, peor estuvo tan cagado volver por un ratito al pasado, que lo quería compartir (además, como si mis posts fueran de temas tan profundos y sobre posibles formas de salvar al mundo).

15.4.09

Zapatitos, diseño y arquitectura... por qué soy tan frívola!




Las quiero, las deseo, ya me vi con ellas!!!
A cuantos de mis amigos debo prostituir y por cuánto tiempo, para juntar el varito que cuestan estas joyas?

3.4.09

Sección amarilla

Este es el texto que se puede leer en la exposición. Pediré permiso para subir de menos esa foto en la que está basado el texto.


“SECCIÓN AMARILLA”

Espero no deprimir a nadie con esto, pero no por no querer regalar pañuelos kleenex al lado de esto, voy a dejar de decir lo siguiente:

Me cae que lo que más nos gusta de hablar de infancia, es recordar aquella época en que todo lo podíamos.

Más de una tira cómica de Mafalda narra esa sensación de lo absoluto que sentimos cundo chicos.

Es más, me parece incluso absurdo llamar a la etapa de infancia, como “cuando éramos chicos” si la neta, es todo lo contrario. De chavitos es cuando más grandes somos, llegamos a todos lados, no hay no que valga y la imaginación no se da de topes con nada.

- ¿Te cae que no vuelo con esta capa? -

-¡Obvio que soy bailarina con esta falda!-

-Si subo mi silla a la mesa y me paro en ella, ¡soy más alto que tú!-

Y tantas y tantas otras soluciones para poder hacer lo imposible.

Además, cuando ya de plano se te pone la cosa difícil de niño, nada como sacar un par de lagrimitas y dejarlas correr por tus tiernas mejillitas, para que te lean ese cuento otra vez, o te columpien más alto, o simplemente, para que te dejen estar otro ratito más en ese lugar donde te la estas pasando increíble.

- ¿Cómo que no voy a llegar hasta allá? Si traigo mis zapatos mágicos de ¡princesa super poderosa!-

Parece que los adultos no entienden nada caray!

Si na más con poner estos librotes amarillos aquí, ya no necesito la sillita de bebé en la que ni quepo.

Y vieras que luego ese mismo par de tomos, me funcionan para alcanzar el lavamanos, sacarles unas hojitas para hacer la ranita de origami que acabo de aprender, y que a mis papás les van a gustar mucho ahora que regresen de trabajar.

De niño no hay meta que no alcances… excepto cuando te da sueño y ahí sí todo, ¡que se vaya a la tiznada!

Un aviso!!!

Durante todo abril del 2009, estará expuesta en la Galería Hécaro, ubicada en Antonio Caso #19, 1er piso, en la Colonia Tabacalera (a una calle de Reforma y una del monumento a la Revolución) en el D.F., una exposición llamada "Infancia", donde 6 fotógrafos y 6 blogueros participan tanto con imágenes como con textos.La verdad es que la idea está interesante y si se pueden dar una vuelta y luego, el que quiera, comentar, pues adelante.
A partir de esto, saqué 4 textos con temas sobre algunas de estas fotografías, siempre abordando el tema de la Infancia.
Solo uno está en la expo, los otros 3, los publico a continuación, nada más para no dejarlos en el cajón. Se vale decir si me pasé de fría, o si peor, me puse "llegadora" o así.
Sin más, gracias por la invitación a exponer, y gracias a quienes se toman el tiempo de leer esto, y aun más, de opinar (a veces ayuda saber que no todo queda en el aire hasta difuminarse en el olvido... así es, ando un poco en estado "me tiro al suelo").
Pues estos son los que se quedaron en el cajón:
Texto 1
La infancia es ese estado que inicia del lado opuesto al purgatorio. Cerquita, cerquita del cielo.
Donde no hay mayores diferencias que las muy evidentes, y por lo tanto, es ese momento, en que es real esa angustiante idea de que “Todos somos iguales”, incluso aunque no nos vemos tan tan así.
Antes de que llegamos a medir más o menos un metro veinte, la gente se divide para nosotros en: Señores y señoras, y niños y niñas.
Digo!
Dentro de este par de categorías entran:
“Señores y Señoras”: Los viejitos, los abuelos y todos aquellos que tengan más de… mas o menos, 17 años.
Y si, ya sé lo que están pensando: “ja ja ja , como si en ese enorme rango de edad, todos fuéramos iguales!”.
Pero no sean flojos y hagan memoria, ¿Cuantas veces en 1ero de primaria no le dijimos “señor” al chavito de 6to que llevaba la cooperativa a la hora del recreo?
Y eso que los de 6to apenas tienen 12 o 13 años!
La otra categoría, la de “Niños” y ¨Niñas” es igual de extensa.
Dentro de ella caben desde el recién nacido cuasi molusco, hasta el preadolescente con bigotín semitransparente sobre las comisuras de la boca, o bien, la nena que ya pasó de corpiño a brasier AA.
Pero eso si, sin dejar de admitir que seguramente es a lo largo de estos años, cuando escuchamos las burlas y comentarios más rudos y desalmados, también es cierto que es justo durante la infancia, cuando más cómodo te sientes entre los demás.
¿Y sabes por qué es esto?
Pues si, porque evidentemente es cuando mas tranquilos nos sentimos, porque en general nos movemos entre puro igual.
¿Quién más parecido a ti que tus mejores amigos?
Y cómo de que no?
Si entre niños todos quieren lo mismo: correr detrás del balón, jugar en los columpios, que hoy no haya clases pero si ver a mis amigos de la escuela, disfrazarse con la ropa del closet de los papás y comer pura comida rica.
A mi que alguien me explique en qué momento es que dejamos de ser todos tan iguales, para pasar a esa tormentosa y azotada búsqueda por nuestra quesque individualidad.
Ni que de mayorcitos no nos latiera seguir comiendo puras cosas ricas, pasar el tiempo a carcajadas y olvidarnos de las responsabilidades, No?
Texto 2
Es muy curioso como cuando se acaba la infancia, pareciera que nos descarapelamos, y debajo de esa piel seca sale un nuevo “yo”. Este proceso no se da de la noche a la mañana. Es más, no es una cosa de semanas o meses, tarda y tarda mucho.
La infancia es como un estado de vivir dentro de una burbuja, dentro de la cual, por más que los papás y los maestros no se cansen de repetirte que A, B, o C cosas “son tu responsabilidad”, la pura verdad es que no eres responsable de nada.
Uuuuuuts!
Qué daríamos hartísimos de los nacidos hace mas de diez o doce años atrás, por volver a esa etapa?
Según yo, no hay registro ni fotográfico, ni mental, escrito o mostrado en un documental de canal sin audiencia, del momento en que la infancia se nos terminó.
Pero si tengo claro que lo que siguió a ella, no fue el hacerme adulta inmediatamente.
Nombre!
Ni que fuera yo la de la película esa interpretada por Tom Hanks “Quisiera ser grande”, o la también dominguerísima “Quiero tener 30” con Jennifer Garner (Si leyendo esto, la nostalgia ya se apoderó de mala manera de ustedes, no dejen de ir saliendo de aquí, a rentar cualquiera de las dos, verán lo reconfortable que es, cuando termina la película darte cuenta de que tu vida no es como pintan la adultez en el cine chairo).
Cuando a la infancia le quiere dar por caducar, poco a poco todo cambia. El cuerpo, las ideas, los permisos, los estímulos, las ganas de hacer o dejar de hacer cosas, e incluso cambia, hasta el odio por los champiñones y el amor por el helado de chicle.
La buena noticia (y esto va sobre todo para quien el anhelo de aquellos tiempos está a punta de suspiros a todo lo que da), es que como la infancia es lo primero de lo que venimos, se nos queda en lo más al fondo de nuestro ser. Así que por mucho que nos descarapelemos y tiremos y tiremos capas, la esencia siempre acaba siendo la del niño que fuimos. Y los ojos siempre se nos iluminarán de esa manera especial, con cualquier satisfacción que nos remita a todas las sorpresas que nos llevamos de chicos.
Texto 3
“De pequeñita yo soñé,
en el amor como algo qué…
y ¡todo era mentira!
Lo que me enseñaron mis papás,
cuentos de hadas, poco más.
¡No era lo que quería!
Me demostraste la verdad,
lo que me das me gusta más…”
(fragmento de “Mi vida rosa” de Los Romeos)
La complicidad, el amor incondicional, horas y horas de diversión, el aliado perfecto a la hora que no quieres más de lo que hay en tu plato de comida, y con los años, probablemente tu primer acercamiento con el sufrimiento que causa el dolor ajeno y también la muerte. Todas vienen presentadas en forma de ese raro pariente que no tiene la nariz de tu papá, ni los ojos de tu mamá, pero que tiene un lugar único en tu casa.
No cabe duda que una vez superada la etapa de esa 1era infancia, en que más que persona, se es un bebé y el mundo gira y gira alrededor de la teta de la madre, el abrazo del padre y el pulgar metido en la boca, debajo de una mantita para dormir. El máximos y más maravilloso sentimiento, aparte del que te provocan los abuelos cuando te hacen reír, es tu mascota.
El no tener referencias de vida, sobre lo bueno y lo malo, lo raro y lo normal, lo chingón y lo gacho, hacen que tu perro, gato, pez, canario, tortuga o cualquier otro animal que a tu familia le de por tener en casa, incluso desde antes de que tu llegaras, hace que sea uno mas de tus parientes. Y de los sercanos.
Cuando un perro se convierte en “Tu perro”, ese ya se vuelve un amor del bueno. Una vínculo único donde el diálogo se convierte mas personal, privado y exacto, que con nadie que te rodea. Incluyendo en esta lista de cercanías a la miss de 3ero de kinder, o la amiga que no solo va contigo a clase, sino que vive a solo dos edificios, así que juegas con ella todas las tarde. Tampoco tus papás, ni tus juguetes son tan, tan, tan buenos escuchas y aliados de vida, como “Tu perro”.
Siempre envidié a mis amigos con perro, no porque yo no lo tuviera, sino porque hasta como los 10 años, les tenía terror. Ja ja ja
Y me cae que se me quitó el miedo, nada más por las ganas de poderme comunicar con un ser, como lo hacía toda mi generación con el miembro de cuatro patas que había en sus casas.

3.3.09

Ensalada Marroquí

- Aceitunas verdes
- Pimentón verde
- Pepino
- Cebolla morada
- Jitomate

Todo va picado en cuadritos relativamente pequeños, excepto las aceitunas. Esas si van enteras.

Además de las verduras, se le pone un chorrito de aceite de oliva, y vinagre blanco, además de salpintar al gusto.
Yumyyyy!

27.2.09

Un epitafio de este momento... y nada mas que eso

Hoy es uno de esos días en que el vestirme de negro se sale de mi habitual comportamiento güevón, por buscar que ponerme que combine con otro qué.
Hoy si me cae que mi negrura es simbólico luto, más que mi habitual estilo de vestir.
Hoy conoceré a ese último eslabón de la cadena de este año. Es como entrar a la habitación y toparte a tu pareja con la amante montada sobre tus propias sábanas, sobre tu cama.
No es para tanto y neta no es un drama. Peor si de vez en cuando uno sanamente debe admitir que el buche se llena de ahogo, de tristeza de “eso”, y hoy es uno de esos días.
Con esta última pieza que corta el cordón umbilical de una antigua vida, igual de pasajera que todas las demás, las de antes, y que probablemente que muchas otras que están por venir. Hoy se entierra ese enorme cadáver exquisito, construido de imaginaciones y de dobleces que este último año se fueron generando.
Ahora sí que nomás queda decir adiós a todo eso que alguna vez me hizo sonreír, soñar y despertar con menos frío, más angustias y un abrazo. Adiós a mi propio miedo a mi falta de talento, adiós a todo eso que marcó una vida adulta, no muy independiente, pero si por muchos lados sorprendente.
Es rarísimo esta cosa de sentir alegría muy cabrona porque algo por fin llegó a su meta, peor al mismo tiempo y por la misma razón, sentir una tristeza profunda y que parece infinita, aunque después de un hondo respiro, la verdad es que se sabe que si que es finita… y que su fin, está llegando.
En fin, no sé ni por qué quería poner este epitafio, pero me sonó prudente en el espacio ese, del uno para el uno.
Mañana amaneceré definitivamente en otra vida.
Y pronto, se que volveré a sonreír como la verdad casi nunca he dejado de hacerlo.

23.2.09

URGE URGE ÚRGEME

Me urge que se me faciliten 3 y sólo 3 Tafiles

Si alguien tiene acceso a semejantes pastillas... y neta quiere que el mundo esté mejor... no sean malitos y háganme la donación!!!
De veras de veritas que sí los necesito de manera encarecida.

3 y sólo 3
Tafiiiiiiiiiiiiiiiiiiiil!!!!

Del domingo por la noche

Ahora que me empiezan a gustar los domingos por la noche, creo que es momento de volverme a preocupar.
Cómo es posible que le esté agarrando el gusto a lo que más odio desde pequeña?
¡Chale!
Pero no puedo negar que una de las virtudes de los domingos por la noche, es justo que no hay absolutamente NADA que hacer, y es justo por eso, que comienzo a cogerles el gustito, con un nuevo plan que sólo se puede hacer los domingos por la noche… porque es ese momento de la semana en que de plano no hay nada que hacer.
Que bruto, qué creativo se puede poner uno cuando no tiene nada que hacer, eh!
La verdad es que amo esa incertidumbre de que cualquier cosa puede pasar. Pero nada muy eterno, porque a la mañana siguiente, haya sido lo que haya sido la noche del domingo, igual te tienes que para a trabajar.
¡Vaya mierda!
Anoche me hice de un scanner e impresora, después cené una de esas comilonas monumentales, jugué varios partidos de tenis (en el wii, obvio) y luego de tratar de dormir sin mucho éxito, me vi una película enterita mmm.
La noche del domingo anterior me invitaron al cine, pero como las salas estaban a un costado de un supermercado, aproveché para hacer la compra de la semana antes de ver animación, después todavía hubo tiempo para un té y hasta para una buena sesión de cosquillas… Todo esto terminó además, en una serie de buenas conclusiones tomadas ya el lunes por la mañana. Pero puras cosas que no dejaron de asentar mi nuevo sentimiento sobre lo buenos que ahora pueden ser los domingos por la noche.
Podría irme así, de atrás pa más atrás, de domingo en domingo. Hace tres domingos estaba en una ciudad congelada, llamada Madrid, bebiendo fantas de limón para pasar toneladas de patatas bravas, croquetas y boquerones en vinagre, mientras veía a otros amigos comer unas crocantes orejitas fritas (bduajjjjj!). Y reíamos y nos criticábamos y obvio profundizábamos sobre tan extenso tema como lo es el del clima!
Y así, la verdad es que los últimos domingos de mi vida, casi todos los de este año, debo mencionar, han tenido su toque nocturno, que saca de contexto a todo ese odio acumulado por una vida, a tan ineludibles horas de un fin de semana.
Será que siempre odié el domingo por la noche, porque pasan la Hora Nacional, cortando así, incluso la programación cuasivariada de la radio?
Pues no lo sé, pero si me queda claro que este año, quedará marcado en mi memoria, como el año en el que le he perdido el asco a los domingos por la noche.
Lo que si que me preocupa, es que ahora que me gustan, que otro momento de la semana será el que categóricamente voy a tener que odiar?
Y de una vez aclaro, no me haré enemiga acérrima de los lunes “am”, porque para ese club, ya están saturadas las inscripciones.
Acaso odiaré los miércoles por la tarde, que es cuando se puede ir al cine más barato?
Pero yo trabajando siempre ese día salgo tan madreada que lo último que se me antoja es irme a meter al cine… U odiaré los jueves por la noche, ya que me angustia no salir de fiesta esa noche, o peor aún, que tal que de ahora en adelante me hago ferviente odiadora a los martes a la hora de la comida?... a no, no puedo, es mi día de comer en el mercado, y esas pinches flautas de papa con queso, verdaderamente me hacen sonreír.
En fin, creo que estoy en drogas, pero que pronto encontraré un bonito horario de la semana que sea digno para ser odiado por mi persona, en de mientras… ya me siento más tranquila de no odiar los domingos por la noche, un rito añejo y ya incluso hasta un poco
“sinsentido”.

16.2.09

Historia Radicalmente Concentrada De La Era Postindustrial

Cuando fueron presentados, él hizo un comentario ingenioso porque quería caer bien. Ella soltó una risotada estrepitosa porque quería caer bien. Luego los dos cogieron sus coches y se fueron solos a sus casas, mirando fijamente la carretera, con la misma mueca en la cara.
Al hombre que los había presentado no le caía demasiado bien ninguno de los dos, pero fingía que sí porque le preocupaba mucho tener buenas relaciones con todo el mundo. Después de todo, nunca se sabe, ¿verad que no? ¿Verdad? ¿Verad?
Cuento de DAVID FOSTER WALLACE

15.2.09

Panquecitos y a reír!!!





Una de las cosas que
más me gustan, es que la comida sea de colores piteros que te hacen pensar que tooooodo lo que ves, sabe a lo que se interpreta...

Estaba yo caminando cuando...



29.1.09

...y así...

Primero son: "Tus cosas y mis cosas"
Luego ya todo son: "Nuestras cosas"
Más adelante la vida vuelve a separar y a ser: "Tus cosas y mis cosas"
Para pasar a la siguiente etapa, en que: "Soy yo y mis cosas"

Papelitos encontrados "3"

"Palabras sin sentir
miradas sin decir
          nada
                      y aquí estoy
       sin ganas de escribir
                                          Qué tengo que escupir?
... Y las estrellas se revuelcan en un cielo que oscurece  que suelta una espuma que asfixia ese aire tan dominical...
Y yo te miro
         y tu  me miras
y ya está"

Papelitos encontrados "2"

"Ora si me dejaste,
Me mandaste al traste!
Sí, con nuestra relación acabaste 
y de plano, de mi nunca te ocupaste.
Pero na más te digo que lo que se dá, se quita!
Y el tiempo que nos quedaba, se acabó.
Oh! Santa Rita,
se acabó."

Papelitos encontrados "1"

Uno de esos recortes de vida, encontrados en “papelitos” miles de años más tarde

"Las noches buenas se terminan cuando te vas y las palomas de mi azotea se pelean por un trozo de pan.

Mi amor se fue y al olvido lo encontré en un bar del barrio donde además besé los primeros labios que encontré. Guardé todas sus cosas en un ataúd, y con mas de mil candados lo cerré.

Caminando a las 5am por los mil y un escalones que te encuentras en el pueblo, después de… llover.

Tengo frío,
                   No hay suéter.

Qué pasó?

Me vuela el alma!"

16.12.08

Me he de dar esa mano, aunque me espine la boca

Hace algunas tardes apareció por mi vida una mano. Si, si, así como se escucha. Una mano de esas que si miras bien… Uffffffffffffff!
¡¡¡Cosita deliciosa!!!
Apareció de imprevisto, no es que yo fuera buscando manos por mi camino. Pero jijos! Cuando la vi, me cae que me vi con ella y sentí rico rico.

¿Se entiende no?

Fue uno de esos encuentros sorpresivos pero que te hacen sonreír. Me quedé unos instantes mirándola de frente. De buenas a primeras la verdad es que la quería tocar. Pero me aguanté, era mejor observarla antes de saltarle encima.

Un rato, ella estática y yo bastante quieta también, nos quedamos frente a frente, de pronto sentí como de mirarla, me comenzaba a poner roja roja y pues, no me quedó de otra que darle la vuelta, así, para que no notara que me estaba intimidando.

La observé por cada una de sus caras y de sus costados. Lo hice con detenimiento, con curiosidad y con tentación. Fui fuerte de primer instinto, porque me seguí aguantando las ganas de acercarme más. Pero la verdad, es que a simple vista noté que era una mano justo a mi medida, del tamaño, suavidad, color, fuerza y medidas ideales para mí.

¡Mmmmmmmmmmmmmmm!

Como se me antojó hacerme de esa mano caray. Y de ser posible… ¡hasta me llevaba el par!

Es que luego es bien difícil encontrar cosas que le queden TAN bien a uno, y más así, por casualidad.

Realmente esta es una confesión de esas que uno no debe hacer tan públicas, porque el dueño de la mano ya seguro se está percatando con estas líneas, de lo tentada que me quedé… a ser tentada! Y seguro va a pasar de ser un perfecto extraño, a un mamón creído porque jura que me inco ante el poder de su mano. Pero de una ves aviso que NO, a mí nada mas me hace caer de rodillas a la virgen una buena barra de chocolate. Su mano nada mas es un fetiche pecaminoso, que se me cruzó en un momento de distracción mental... pero es eso y NADA más. Ajaaaa?

Pero para como están las leyes de oferta y demanda hoy en día, pues más vale que zozobre, a que me deje con las ganas para siempre.

Esperemos que pronto pueda yo postear acerca de las virtudes reales de dicha mano… porque lo que realmente me preocupa, es quedarme con el puro antojo, y que un día muy lejano, en el que pudiera ser tuviera yo un hijo, me saliera con carita de mano, na mas por no haberme dado esta mano por la que hoy suspiro, me muerdo un labio y respiro en pausas.

Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm! Cosita deliciosa
Pero qué chingados, si es sólo de una mano de lo que estoy hablando!!! Creo que mi realidad ya de plano desvaría. Debería yo andar deseando cuerpecitos completos. Pero como estamos en etapa de "vacas flacas", me limito a quererme sabrosear la mano y ya.
Es que Uffffffffffff! que mano!
Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm!

19.11.08

HIPOCONDRIA (lo que se hereda no se urta... pero como chinga la cuestión esa!)

Si me duelen los huesos

Si me duelen las articulaciones

Si me duele la cabeza

Si me duelen los ojos

Si me gotea la nariz y me pica reteharto la garganta.

Y si además tengo esas temblorinas ridículas de quien está destemplado, mi cuerpo parece necesitar ríos de agua y, además tienes unas ganas inusuales de estar tumbado sobre la cama bien tapado chingándote un tecesito de limón con miel re caliente.

¿Será que me estoy enfermando? o ¿Es que mi herencia chilena no me perdonó y, ya soy una hipocondriaca más?

Años riendo de la hipocondría de mi darkside chileno.

Años riendo de esos síntomas inimaginables, inpronunciables y que si nada más los escuchas así, de buenas a primeras, voltearías a ver al prójimo como un alma al borde de la explosión de intestinos y muerte choncha en menso de segundos.
¿Haber si me vuelvo a reir de mi misma?

Pero que en realidad en términos coloquiales de dicha cultura, sólo se resumen a diarrea, gripa, o pior tantito, una simple (pero no por eso menos insoportable y culera) sesión de cólicos premenstruales.

Y ahora, con la edad me estoy convirtiendo en una digna patriota más!

Esto si está muy fuerte.

Mi lado chileno se puede manifestar en usar palabras como:
- Rotonda
- Fósforos o
- Recital


Mi herencia esa, puede también aparecer en un gusto por la repostería alemana y “turca” (léase árabe que no es lo mismo, pero parece que hasta allá abajo del continente sí que lo es).

Quizás no puedo negar el tener tantitas gotas de sangre chilena al ser mas criticona de lo normal, al espantarme un poco por lo que se sale de lo común (bueno eso es mentira, no tengo idea de que es lo común y seguro, me en-can-ta lo no común, pero voy a fingir en honor a unos que conozco).

Es más, si es necesario, para firmar que si tengo un poco de su ADN en mí, me dejo el pelo hasta la cintura y adelgazo hasta ponerme buenisisérrima (creo que ponerme así namás no está en mis genes, pero por orgullo puedo tratar), nado en mares congelados y hasta aprendo a apreciar su extraño cine (y no leer los subtítulos en español de sus películas).

Pero ser hipocondriaca eso si que no!

Me rehúso a que además de la herencia de odio a Pinochet, delirio por los road trips desde el desierto hasta el hielo, antojo inexplicable por los lomitos con palta y los sanenuss, tenga yo ese sello tan propio de la hipondria.

El mundo en crisis y yo dándome el lujo de ser hipocondriaca.
No, no, no.
Sale pero requetebién carisisísimo eso de la hipocondría. En definitiva, no lo acepto, no es para mí, no me lo merezco, no lo quiero.

Y en caso de que resulte ser inevitable, y esté hecha yo toda una hipocondriaca profesional, na mas reitero a mis abuelos de ese lado, que esperen sentaditos una demanda por daños genéticos. Porque la pura verdad es que todo lo que se ahorraron en educarme (y si, soy una pinche mexa maleducada, pero sana!), no puede ser que también se lo vayan a ahorrar en la de medicamentos placebos que me quedan por meterme si esto es un “nuevo estado de mi ser”.

Oups!

Tengo miedo y se me hace que, saliendo de aquí me voy a meter un par de pastas para dormir tranqui de menos esta noche. Además me voy a chingar un tecesito de 12 flores para los nervios y de paso creo que me tomaré también, justo antes de dormir, después del baño hirviendo que me voy a dar, otro par de grajeas de un corta gripa, nada más para no dejar!
Ya mañana me atasco de efervescentes de vitamina C y esas cosas.

¿Algún remedio para mi mal?

Se aceptan toda clase de sugerencias, y si ya de plano alguien descubre mi verdad, y resulta que mi chilenismo hipocondrio es irreversible… también se aceptan recetas para el suicidio menos doloroso y de ser posible, más feliz y divertido. Porque de todos modos, si esta es mi nueva realidad, tarde o temprano, ese será mi único remedio.

Bujujujujujujuuuuuuuuu!

(Y si, ese lado entre depresivo y nostálgico, también proviene de mi herencia chilena, pero de esa parte la culpa no es de los abuelos, sino de los Jaiva, la Violeta Parra, el puto mar helado en verano, Neruda con sus poemas de amor que acaban en canción desesperada, y tanta otra cosa por el estilo más).